Eferocitosis: la dulce y fina interacci贸n entre el cuerpo y la muerte

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A lo largo de la evoluci贸n, los seres vivos han desarrollado un sinf铆n de mecanismos que les permiten controlar de manera constante su ambiente interno, asegurando la estabilidad de los procesos biol贸gicos y su subsecuente supervivencia. Los principios fisiol贸gicos de esta capacidad inherente fueron postulados por primera vez en 1865 por el fisi贸logo franc茅s Claude Bernard, no obstante, su conceptualizaci贸n fue alcanzada con 茅xito hasta la primera mitad del siglo XX por Walter B. Cannon en su libro: The Wisdom of the Body con el t茅rmino homeostasis [1].

Hasta el d铆a de hoy, existe un esfuerzo continuo que tiene como fin dilucidar el funcionamiento de los sistemas de regulaci贸n que subyacen esta 鈥渢endencia鈥 al orden. Uno de los sistemas m谩s fascinantes es aquel que involucra a la regulaci贸n de la muerte y supervivencia celular, un proceso que toma relevancia en los organismos pluricelulares debido a su necesidad de eliminar y reemplazar aquellas c茅lulas da帽adas, peligrosas u obsoletas durante su ciclo vital, manteniendo la homeostasis y, a su vez, previniendo el progreso de patolog铆as.

Si bien la muerte celular ocurre mayormente de manera regulada a trav茅s de complejas maquinarias celulares que son susceptibles a modulaci贸n (p.ej. apoptosis), 茅sta tambi茅n puede suscitarse de manera accidental mediante la exposici贸n de la c茅lula a condiciones f铆sico-qu铆micas muy agresivas (p.ej. da帽o mec谩nico, presi贸n osm贸tica, entre otras) [2]. Estos sucesos no son aislados y ocurren de manera recurrente en el organismo, por ejemplo, un cuerpo humano adulto posee, en promedio, alrededor de 37.2 billones de c茅lulas, de las cuales mueren diariamente alrededor de 200-300 mil millones [3].

En la actualidad, se conoce bastante acerca de las v铆as de se帽alizaci贸n celular que conducen a la muerte regulada de las c茅lulas, pero 驴qu茅 sucede despu茅s con estos restos celulares? Evidentemente, el organismo requiere de procesos altamente especializados que le permitan controlar esta abismal cantidad de productos que derivan de la muerte celular. Dicho evento es denominado eferocitosis, palabra derivada del lat铆n efferre, la cual significa 鈥減ara llevar a la tumba鈥 [4].

En las siguientes l铆neas describiremos los sucesos clave que conducen a la muerte celular regulada, enfatizando la apoptosis, y c贸mo los actores principales, los fagocitos, med铆an esta incre铆ble 鈥渓impieza鈥 celular.

Imagen obtenida de https://medlineplus.gov/images/PX00007W_PRESENTATION.jpeg

Apoptosis: cr贸nica de una muerte casi anunciada

La apoptosis es el modelo de muerte celular programada por excelencia y es desencadenada cuando las se帽ales que promueven la muerte sobrepasan aquellas se帽ales que favorecen la supervivencia, exhibiendo su fina regulaci贸n dentro de la c茅lula [2]. Desde que fue descrita por primera vez en 1972, se ha observado su participaci贸n activa en una gran cantidad de procesos fundamentales, tales como en el desarrollo embrionario, la eliminaci贸n de c茅lulas autorreactivas del sistema inmune y en la renovaci贸n celular de los tejidos [2, 5].

Grosso modo, la apoptosis puede desencadenarse a trav茅s de dos v铆as distintas: la v铆a mitocondrial (intr铆nseca) o la v铆a por activaci贸n de los receptores de muerte que est谩n en la superficie celular (extr铆nseca) (figura 1).

La primera es caracterizada por la permeabilizaci贸n de la membrana externa de la mitocondria (MOMP, por sus siglas en ingl茅s), lo cual desencadena la liberaci贸n de prote铆nas que de manera natural se encuentran en el interior de la mitocondria, al citoplasma [6]. Dentro de estas prote铆nas encontramos a la citocromo C que, una vez liberada, es capaz de interaccionar y formar un complejo llamado apoptosoma con APAF1 (del ingl茅s, apoptotic protease-activating factor 1), permitiendo la activaci贸n de la caspasa 9 (las caspasas son una gran familia de enzimas proteol铆ticas) quien, a su vez, activar谩 a las caspasas 3 y 7, las protagonistas que conducir谩n la fragmentaci贸n de prote铆nas que son esenciales para la c茅lula, provocando la muerte celular [7].

Esta v铆a intr铆nseca es activada gracias a prote铆nas 鈥渃entinelas鈥 que se encuentran dentro de la c茅lula en espera de alguna se帽al de estr茅s (p.ej. da帽o al ADN) que amerite la permeabilizaci贸n de la membrana externa de la mitocondria [7-8]. Por otro lado, la v铆a extr铆nseca est谩 caracterizada por la estimulaci贸n de receptores de muerte que se encuentran en la superficie celular, tal como lo es Fas (tambi茅n conocido como CD95), 茅sto promueve el reclutamiento y activaci贸n de la caspasa 8 en el interior de la c茅lula, lo cual conducir谩 a la activaci贸n, al igual que en la v铆a intr铆nseca, de las caspasas efectoras 3 y 7 [9]. Hist贸ricamente, se ha considerado que la activaci贸n de las caspasas efectoras 3 y 7 representa un punto de no retorno en la apoptosis, es decir, una muerte inevitable. Sin embargo, se ha visto que las c茅lulas son capaces de sobrevivir… 隆Incluso despu茅s de que estas caspasas hayan sido activadas!, un proceso denominado anastasis [10].

Figura 1. V铆a extr铆nseca e intr铆nseca de la apoptosis. Imagen modificada de Bedoui et al., 2020.

Durante la apoptosis, la c茅lula va adquiriendo una serie de cambios morfol贸gicos bastante caracter铆sticos: compactaci贸n citoplasm谩tica, contracci贸n y fragmentaci贸n nuclear, abultamiento de la membrana celular (lo que conducir谩 a la formaci贸n de micropart铆culas llamadas cuerpos apopt贸ticos que evitar谩n la liberaci贸n de mol茅culas intracelulares proinflamatorias), entre otros [11-12]. De manera interesante, a pesar de que la mayor parte de las c茅lulas que mueren es debido a la apoptosis, la presencia de c茅lulas con estas caracter铆sticas es muy escasa en los tejidos, incluyendo a aquellos que poseen una alta tasa de renovaci贸n celular [3]. Esta iron铆a puede explicarse a trav茅s de un sistema, extremadamente eficiente, que coordine la remoci贸n de estos cuerpos senescentes. En un contexto fisiol贸gico normal, estos eventos son realizados de forma r谩pida, espec铆fica y sin desatar reacciones inflamatorias (a excepci贸n de aquellos sucesos de muerte celular causados por infecci贸n o por da帽o) en el tejido ya que, si no fuese as铆, los cuerpos en 鈥渄escomposici贸n鈥 podr铆an ocasionar da帽os locales y promover el desarrollo de enfermedades autoinmunes [13].

Imagen obtenida de https://www.daviddarling.info/images/HIV-infected_cell_apoptosis.jpg 

Fagocitos: el equipo de limpieza

En t茅rminos biol贸gicos, la eferocitosis es el proceso por el cual los fagocitos ingieren y digieren a las c茅lulas muertas o que se encuentran en proceso de muerte celular [13]. Seg煤n sus caracter铆sticas, los fagocitos pueden clasificarse en tres categor铆as (figura 2): i) profesionales, aqu铆 se encuentran aquellos que tienen una alta eficiencia en la fagocitosis como lo son las c茅lulas dendr铆ticas y los macr贸fagos, 茅stos 煤ltimos mejor caracterizados en la ingesti贸n de las c茅lulas apopt贸ticas; ii) no profesionales, como las c茅lulas epiteliales y los fibroblastos, los cuales, a pesar de tener una baja eficiencia en la fagocitosis, toman relevancia en zonas de dif铆cil acceso en donde los macr贸fagos son escasos; y iii) especializados, en donde se encuentran mejor caracterizadas las c茅lulas de Sertoli en los test铆culos y a las c茅lulas retinales pigmentarias en el ojo [14].

Los fagocitos especializados se distinguen de las primeras dos categor铆as debido a su importancia en contextos tisulares espec铆ficos. Las c茅lulas de Sertoli son los encargados de ingerir a las c茅lulas germinales que sufrieron apoptosis durante la espermatog茅nesis, y las c茅lulas retinales pigmentarias dirigen la eliminaci贸n de mol茅culas oxidadas como prote铆nas y l铆pidos que se acumulan en el segmento externo de los fotorreceptores como producto de la fototransducci贸n (proceso en el cual un fot贸n genera una respuesta nerviosa en los fotorreceptores), un evento de 鈥渞enovaci贸n鈥 focalizado que promueve la supervivencia y actividad de los fotorreceptores [14, 15, 16].

Figura 2. Los fagocitos son los actores principales de la eferocitosis, guardianes de la homeostasis tisular en el organismo. P, profesional; NP, no profesional; SP, especializado. Imagen tomada de Arandjelovic y Ravichandran et al., 2015.

Encu茅ntrame y c贸meme

Los fagocitos requieren de mol茅culas solubles que los recluten y gu铆en hacia los sitios en donde se encuentran las c茅lulas senescentes, dichas mol茅culas son denominadas find-me signals. Estas se帽ales son liberadas por las c茅lulas que, por ejemplo, sufren apoptosis. Aqu铆 encontramos a una gran cantidad de quimiocinas (p.ej. CX3CL1), lisofosfol铆pidos (p.ej. lisofosfatidilcolina), nucle贸tidos (p.ej. ATP, AMP y UTP), entre otros [17]. La liberaci贸n de estas mol茅culas al medio extracelular ocurre a trav茅s de mecanismos de transporte espec铆ficos, algunos de ellos curiosamente dependientes de la actividad de caspasas [18]. Posteriormente, estas mol茅culas que se encuentran en el medio son percibidas a trav茅s de m煤ltiples receptores que son expresados en la superficie de los fagocitos, cada uno de estos receptores son altamente espec铆ficos y su expresi贸n depender谩 del tipo celular. Por ejemplo, existen muchas clases de receptores que reconocen nucle贸tidos (p.ej. P2Y2/6/12/13/14), entre ellos P2Y12 es altamente expresado en c茅lulas de la microglia (referidos com煤nmente como 鈥榣os macr贸fagos del sistema nervioso central鈥) [16, 18]. Interesantemente, a煤n queda mucho por descubrir acerca de c贸mo los gradientes de estas find-me signals coordinan la migraci贸n de los fagocitos en la direcci贸n correcta.

Adem谩s, la gran variedad de mol茅culas que permiten la atracci贸n de los fagocitos expone un tipo de redundancia que asegura que las c茅lulas muertas no pasen desapercibidas en el tejido [9].

Ahora que los fagocitos saben de la existencia de las c茅lulas apopt贸ticas, y se encuentran lo suficientemente cerca de ellas, 茅stos hacen uso de otra gran gama de receptores que les van a permitir discernir si la c茅lula aleda帽a corresponde a una c茅lula sana o a una que necesita ser engullida. Las se帽ales que le indican al fagocito que deben engullir a la c茅lula son denominadas eat-me signals [18]. Hoy en d铆a se han caracterizado m煤ltiples de estas se帽ales (p.ej. ICAM-3, calreticulina, prote铆nas del complemento como C1q), sin embargo, la m谩s estudiada, ubicua e importante es, sin duda, fosfatidilserina (FtdSer) [14, 18, 19].

Las membranas biol贸gicas est谩n constituidas por una vasta diversidad de l铆pidos que poseen distintas caracter铆sticas f铆sico-qu铆micas. Dentro de esta gran variedad encontramos a la FtdSer, el m谩s abundante glicerofosfol铆pido negativamente cargado de las membranas eucariotas, componente indispensable de la membrana plasm谩tica y de organelos como el ret铆culo endoplasm谩tico y la mitocondria [16, 19]. Al igual que otros glicerofosfol铆pidos, FtdSer es sintetizada en estructuras intracelulares llamadas membranas asociadas a mitocondria (MAMs), dominios localizados entre la mitocondria y el ret铆culo endoplasm谩tico [20]. Despu茅s de su bios铆ntesis, FtdSer es transportada hacia la membrana plasm谩tica por prote铆nas acarreadoras donde es mantenida activamente en la cara citoplasm谩tica. Las responsables de este proceso son las flipasas, prote铆nas encargadas de translocar continuamente fosfol铆pidos desde la cara externa de la membrana hacia la cara interna [19, 20](figura 3).

En c茅lulas sanas, la FtdSer (cerca del 100%)  reside en la secci贸n citoplasm谩tica, no obstante, en procesos de muerte celular como la apoptosis, otras prote铆nas denominadas escramblasas participan en el colapso de esta simetr铆a de los fosfol铆pidos de la membrana, exponiendo la mayor parte de FtdSer en la cara externa [16, 20](figura 3). Curiosamente, FtdSer como eat-me signal es un mecanismo altamente conservado a lo largo de la evoluci贸n, el cual se ha visto incluso en el nem谩todo Caenorhabditis elegans [14]. Por lo tanto, FtdSer es una mol茅cula excepcional que permite a los fagocitos distinguir entre c茅lulas sanas y senescentes. El reconocimiento de FtdSer es considerado redundante debido a la gran diversidad de receptores y prote铆nas adaptadoras que reconocen este glicerofosfol铆pido (figura 4).  Sin embargo, existen perspectivas que indican que esta redundancia posiblemente indica interacciones mucho m谩s complejas dependiendo el contexto y tipo de muerte celular.

Figura 3. Las flipasas y escramblasas son las encargadas de mantener e irrumpir, respectivamente, la simetr铆a de la membrana plasm谩tica. Imagen tomada de Lemke, 2019.

Figura 4. El reconocimiento de la FtdSer por parte de los fagocitos es redundante debido a la gran diversidad de mol茅culas que interact煤an con ella. Imagen tomada de Lemke, 2019.

Como le hemos mencionado, el proceso de eferocitosis requiere ser discreto, sin desatar inflamaci贸n. La interacci贸n con las c茅lulas apopt贸ticas a trav茅s de los receptores permite al fagocito inhibir v铆as de se帽alizaci贸n inflamatorias, evitando la producci贸n de citocinas pro-inflamatorias como TNF e IL-6 [3].

Internalizaci贸n y procesamiento: reciclaje celular

Una vez que interaccione directamente con la c茅lula apopt贸tica, el fagocito desatar谩 una compleja cascada de se帽alizaci贸n que le permitir谩 reordenar su citoesqueleto para poder conducir la internalizaci贸n del cuerpo y la formaci贸n de los fagosomas (ves铆culas citoplasm谩ticas que se originan por fagocitosis). Estos fagosomas tendr谩n como destino fusionarse con los lisosomas para formar un fagolisosoma, los cuales contendr谩n todas las mol茅culas (p.ej. prote铆nas proteol铆ticas) y condiciones necesarias (p.ej. pH 谩cido) para poder degradar.

El metabolismo detr谩s de la degradaci贸n de la  c茅lula apopt贸tica o cargo es bastante regulado e involucra una gran cantidad de v铆as de se帽alizaci贸n celular que conducir谩n a la reutilizaci贸n de mol茅culas provenientes del cargo (amino谩cidos, az煤cares, l铆pidos y nucle贸tidos) [9]. A su vez, la internalizaci贸n y procesamiento es un evento que permite la inmunosupresi贸n gracias a la liberaci贸n de esteroles que se producen a partir de la degradaci贸n del cargo, una se帽al que estimular谩 la producci贸n de citocinas anti-inflamatorias como IL-10 y TGF尾 [3].

Figura 5. Los fagocitos/eferocitos requieren de find-me signals que les permitan encontrar a las c茅lulas apopt贸ticas, una vez que est茅n suficientemente cerca, 茅stos utilizar谩n una gran gama de mol茅culas para reconocer las eat-me signals que se encuentran en la superficie de la c茅lula senescente. Por 煤ltimo, ocurrir谩 un reordenamiento del citoesqueleto que conducir谩 a la formaci贸n de un fagolisosoma que se encargar谩 de degradar el cargo. Imagen tomada de Doran et al., 2020.

Y鈥 驴Si algo sale mal?

Existe una gran variedad de ejemplos en los que una deficiencia en la eferocitosis puede conducir al desarrollo de patolog铆as. Uno de los des贸rdenes m谩s comunes en el cual existe una falla en la eferocitosis es el lupus eritematoso sist茅mico, en donde se observa una gran cantidad de c茅lulas muertas en sangre, piel y n贸dulos linf谩ticos. Esto implica la circulaci贸n y persistencia de autoant铆genos, tal como ADN extracelular, en el organismo. Adem谩s, se ha visto que pacientes que padecen esta enfermedad poseen complejos de autoanticuerpos que se depositan y acumulan en el ri帽贸n [3]. Estos eventos conducen a una constante inflamaci贸n desatada por el mismo organismo que puede conducir a da帽os sist茅micos [21].

Por otra parte, se ha visto una desregulaci贸n en la expresi贸n de prote铆nas cruciales para el correcto progreso de la eferocitosis en enfermedades neurodegenerativas como la esclerosis m煤ltiple, Alzheimer, Parkinson y la enfermedad de Huntington.

Lo mismo se ha visto en infertilidad masculina (asociado potencialmente a un defecto de las c茅lulas de Sertoli), degeneraci贸n de la retina (vinculado con las c茅lulas retinales pigmentarias), obesidad, diabetes, artritis reumatoide, des贸rdenes pulmonares y hep谩ticos, entre otros [3, 9, 21]. Todo esto exhibe la importancia de la eferocitosis en el organismo, por lo que es menester entender a fondo sus mecanismos subyacentes para el desarrollo de terapias.

驴Qu茅 pasa con las c茅lulas que no mueren por apoptosis?

Lo que hemos discutido corresponde a la remoci贸n de los cuerpos celulares derivados de la apoptosis. Sin embargo, desde hace ya mucho tiempo se han descrito una gran diversidad de formas no convencionales de muerte celular, dentro de las cuales encontramos a la ferroptosis, necroptosis, piroptosis, por autofagia excesiva, entre otras [4, 22]. Cada una de estas muertes celulares tienen caracter铆sticas espec铆ficas, una particular expresi贸n de mol茅culas de superficie que se exponen durante su decadencia, distintos efectos inflamatorios y una respuesta diferencial por parte de los fagocitos ante 茅stas. Hasta ahora, no se ha descrito finamente la interacci贸n que tienen los eferocitos con estas c茅lulas moribundas no convencionales (figura 6). No obstante, m煤ltiples avances se han hecho con respecto a la expresi贸n de mol茅culas que pudiesen compartir entre ellas como, por ejemplo, la FtdSer [22]

La gran diversidad de muertes celulares deja una gran serie de inc贸gnitas dentro del campo, las cuales nos permitir谩n entender m谩s a fondo el control de la homeostasis y las consecuencias fisiol贸gicas que trae consigo una deficiencia en la remoci贸n de los cuerpos celulares senescentes.

Figura 6. A煤n queda mucho por descubrir acerca de las interacciones que tienen los eferocitos con las c茅lulas que sufren muerte celular no convencional, por lo que representa un amplio campo de investigaci贸n que nos permitir谩 entender m谩s a fondo escenarios fisiol贸gicos y patol贸gicos. Imagen tomada de Kumar y Birge, 2016.


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